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FICHAJES

El diamante uruguayo llega a Madrid

Nicolás Schiappacasse se incorpora mañana a la concentración del Atlético de Madrid


Jóvenes, aunque sobradamente preparados, así están siendo las incorporaciones por la que se están trabajando desde los despachos del Atlético de Madrid. Jugadores con gran proyección con los que el club se asegura un gran futuro.

Nicolás Shiappacasse (12 de enero de 1999, Uruguay) es uno de los mejores futbolistas jóvenes de toda Sudamérica. El club del Manzanares lo fichó hace año y medio cuando se enteró que ojeadores del Liverpool, Manchester City y del ‘Vecino de estatua de enfrente‘ estaban detrás del joven y les llevaban ya ventaja en la carrera por la contratación del ‘Chapa‘. Cuando su familia se enteró no se lo pensó. “Elegimos el Atlético de Madrid por un tema cultural”, señalaba entonces su madre a medios uruguayos. En España se encontrará con lengua materna y en un entorno que ya podría conocer, al compartir vestuario con Diego Godín, José María Giménez, su referente, un espejo al que mirarse para cada juvenil charrúa por su precocidad: llegó a España sin casi jugar en Uruguay y en menos de una temporada ya era el eje de la zaga de la selección y estaba ganando trofeos  en uno de los clubes más importantes del mundo, y un cuerpo técnico plagado de uruguayos y argentinos.

Su ídolo es Neymar, aunque admite que no se le parece en nada, pero se fija mucho en Griezmann (el más uruguayo de los no uruguayos) y en Luis Suárez, casi patrimonio del país.

Con cuatro añitos entrenaba en el club de su barrio, el Cordón de Montevideo, con cinco dio el salto al Universal y allí estuvo hasta los once. Logró 326 goles, nadie ha logrado tan siquiera acercarse a su registro. Representó a Uruguay en la Danone Cup 2011, torneo al que varios jugadores alevines son invitados para defender los colores de sus países, cuando todavía no existen categorías oficiales de los combinados nacionales. Uruguay acabó 15º de 40, pero Schiappacasse se hizo con el trofeo de máximo goleador en un torneo que se disputó en el Santiago Bernabéu. Con 12 entró en la Academia de River Plate, con 13 fue convocado por la Sub15 de Uruguay para participar en la Copa México de Naciones en 2013. Allí Uruguay logró el subcampeonato tras caer contra Argentina. Cuando cumplió los 15 fue convocado por la Sub17, para participar en un torneo Sub18, el torneo Limoges (Francia) contra las selecciones de Ucrania, Canadá y la anfitriona. Schiappacasse fue titular, Uruguay ganó y en el último partido se rompió el menisco sin saberlo. Le tuvieron que operar y no llegó al 100% al Sudamericano Sub17 que se celebró pocos meses después. Estaba llamado a ser la estrella tras anotar 11 goles en 13 partidos, pero la dura lesión trastocó los planes.Se supo que el Atlético lo había fichado y las miradas se centraron en él. No hizo un buen torneo. Sin estar recuperado de la lesión, el charrúa estuvo lento, con poca movilidad. Disputó los nueve encuentros, aunque sólo pudo marcar un gol, y se vio la peor faceta de Nicolás.

Un mes después del Sudamericano Sub17, en abril, le llegó el debut oficial con el primer equipo de River Plate. Fue con 16 años y 97 días, convirtiéndose en uno de los más precoces de la historia en hacerlo. Sólo necesitó cuatro partidos más para convertir su primer gol como profesional y a final de campaña recibió el premio al mejor jugador joven de la Liga. Desde entonces no ha dejado el primer equipo, donde es el 9 indiscutible indiscutible. Ha jugado desde entonces 25 partidos, logrando tres tantos y repartiendo otras tantas asistencias.

Delantero hábil de 1’80m de estatura, Schiappacasse es un punta con mucha movilidad, con un buen golpeo de balón, muy completo. Hasta los 15 años era un chico bajito, por lo que tenía que utilizar su potente tren inferior para ganar balones divididos y posiciones ante los defensas, siempre mayores y más corpulentos que él. Rápido pegó el estirón, creció varios centímetros y mutó un poco más su juego. En su club, River Plate, ha jugado por la banda en un esquema de 4-3-3. Es muy rápido, con zancada larga y no duda en buscar el regate. No obstante, con su crecimiento físico y ganancia de músculo (que ya está muy avanzado) irá centrando su posición. Una forma de correr que conocemos bien en el Vicente Calderón, pues Nicolás Schiappacasse tiene muchas cosas de Diego Costa, jugador que también llegó al Manzanares con 17 años. Schiappacasse empieza ahora la época más difícil de su vida, en una temporada donde probablemente no podrá jugar al fútbol más que con su selección; el pasado mes de junio estuvo en Italia preparando su pasaporte comunitario, si lo consigue, podría tener ficha pues no habría ningún problema por la reglamentación FIFA, aunque de no hacerlo, tendría que esperar hasta enero, cuando cumpliría los 18 años, para formar parte de la plantilla o buscar una posible cesión. Será en el mismo mes, además, cuando inicie el Sudamericano Sub20, al que Nicolás acudirá como líder de la selección y, de hacer un buen papel, es seguro que jugaría también al Mundial que se celebra meses después, algo parecido a lo que vivió Ángel Correa por su operación de corazón el pasado año. Ahora tiene que dar el 100% y además rogar a la suerte, pues son muchos los que se quedan en el camino. Mañana se incorpora a la pretemporada del Atleti dónde “el esfuerzo no se negocia“.  El cartel de promesa y futura estrella ya lo lleva colgado, y eso es algo que le acompañará tanto para bien como para mal.

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