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DEBATE

Gil Marín: “Vamos a tener un estadio de alta tecnología”

Todas las partes implicadas abordaron el tema del traslado a La Peineta.


Debate De La Peineta 15-16 00001SM

Cerca de 150 personas se dieron cita en el salón de actos del ilustre Colegio de Abogados de Madrid para comenzar la sesión de debate a eso de las 19:40 horas de la tarde, con motivo del próximo traslado del Club Atlético de Madrid a las instalaciones que actualmente se conocen como La Peineta. El acto estuvo presentado por el periodista Juan Pedro Valentín, quien también es miembro activo de la Peña Atlética Los50, que era la que organizaba el evento, a la par que ejerce de jefe de informativos de Mediaset. En la mesa de ponencias destacaba la figura de Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado de la entidad rojiblanca, Francisco J. Estévez, abogado encargado de los asuntos tramitados en relación a la operación Mahou-Calderón ante el Tribunal Superior de Justicia, el presidente de la asociación Señales de Humo, siendo José Luis Fernández Ayuso su representante, así como José Manuel Calvo, concejal delegado de Desarrollo Urbano Sostenible y perteneciente al partido político Ahora Madrid, así como también Mercedes González (PSOE), José Luis Martínez-Almeida (PP) y Bosco Labrado (C’s), todos ellos pertenecientes a la Comisión Permanente Ordinaria de Desarrollo Urbano Sostenible, siendo el último de ellos el presidente de dicha comisión.

Jamás el Atlético tuvo iniciativa del cambio”.

Comenzó hablando el consejero delegado del club rojiblanco, Miguel Ángel Gil Marín, quien expuso los detalles del traslado al nuevo estadio colchonero, haciendo referencia a algunos de los principales temas de debate que motivaron la decisión del cambio de campo: “Es una operación compleja que comenzó en el año 2008, promovida inicialmente por el Ayuntamiento, jamás el Atlético tuvo iniciativa del cambio sin que los estamentos oficiales dieran el primer paso. Dimos vueltas al cambio de sede, y finalmente confiamos en el cambio, que tendrá lugar a partir del año que viene, en 2017. Era necesario tanto por seguridad como por la necesidad del club de crecer, al igual que sus patrocinadores, FIFA, y exigencias de espacio como en el caso de las televisiones. El Calderón nos ha permitido disfrutar durante muchos años, pero si el Atlético quiere seguir siendo competitivo y seguir creciendo hacía falta este cambio. Un total de 68.000 espectadores cabrán en el nuevo estadio, creo que el club ha crecido lo suficiente como para garantizar no solo la vía económica, sino también seguir creciendo lo suficiente como para seguir creciendo en materia social. El Atlético es actualmente el 15º club del mundo en cuanto a ingresos se refiere, y si se consiguen los objetivos mantendremos la 5ª posición deportiva en el mundo. Esta temporada en la que estamos llegar a los cuartos de final de la Champions ayudará a mantener la posición inicial, al igual que a los ingresos se refiere, en la que competimos con la Premier inglesa y sorprendentemente con el fútbol chino. La idea es la de mantener a los mejores jugadores, y para eso es necesario este cambio”, dijo Gil Marín al principio de su exposición.

Tras las primeras palabras, Gil Marín añadía además que: “Pasamos a tener todo el estadio cubierto, con 12.000 espectadores más, mucho más cómodo, más cercano, pensado para jubilados y discapacitados, hemos aprendido de los errores de otros equipos europeos, y lo que hemos hecho ha sido segmentar por completo el estadio. Habrá wi-fi, con una plataforma digital dedicada para el seguidor colchonero. Transporte tanto público como privado, parking, control de acceso al estadio, venta de bebida y comida, y en definitiva, va a ser un estadio de mucha tecnología, pensado en la confortabilidad de los aficionados”, comentó después el máximo accionista del Atlético.

Nunca se consultó a los aficionados sobre si estaban de acuerdo con el traslado del estadio”.

Acto seguido, Gil Marín desveló uno de los detalles de gran relevancia en cuanto al comportamiento de los aficionados en el nuevo estadio de La Peineta: “La idea es que se prohíba fumar en el estadio, dejando un habitáculo para fumadores. Continuarán los espectáculos musicales con el Atlético de Madrid, como ya lo hicieran en el Vicente Calderón. El cambio se llevará a cabo en 18 meses, dentro de 16 se terminarán todas las obras, para junio de 2017, teniendo solo dos meses para albergar la primera temporada del club en el nuevo estadio”, explicó.

Después, el siguiente en exponer los datos acerca de la operación, desde el punto de vista jurídico, fue el abogado Francisco J. Estévez, que comentó que: “Desde el año 2007 se planificó la construcción de una sede olímpica, con motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos en la ciudad de Madrid, un proyecto que se presentó hasta en tres ocasiones, sin fortuna. Desistidos en la idea de los mismos, el proyecto se orientó hacia el Atlético de Madrid, impulsando el traslado del club colchonero al nuevo estadio, cambiando el Calderón por La Peineta. En aquellos momentos los comienzos fueron demasiado lentos, aunque la insistencia del Atlético permitió acelerar el proceso. El Ayuntamiento en ese momento no supo hacer bien el tema urbanístico, así lo indica la primera sentencia judicial el 20 de enero de 2012, al inclumplir el artículo de la Ley del Suelo en el que se hace referencia a la construcción de edificios que no superen en ningún caso las tres alturas con ático en el barrio. Ahora se prevé que haya hasta nueve rascacielos, siete de 22 alturas, y dos de hasta 36 plantas, pero solo prevista para edificios singulares, considerados como emblemáticos de la ciudad”, argumentó el abogado.

La idea es que se prohíba fumar en el estadio”.

Francisco J. Estévez quiso apuntar más tarde que: “Recientemente el Ayuntamiento aprobó la Ley del Suelo en la cual pretendía que si encadenara la zona Mahou-Calderón, quedaría la reforma del plan general como un nuevo desarrollo urbanístico enlazado con el proyecto Madrid Río, dando acceso al casco histórico de la ciudad de la capital. Recurrida la decisión ante el Tribunal Superior de Justicia, éste consideró que debería haberse citado a Mahou, e impuso una nueva sentencia en 2015 en la que volvía a ratificar la sentencia dictada anteriormente. En estos momentos está sometido a estudio el recurso de casación al que se interpone Señales de Humo, impugnando el Plan Parcial de Desarrollo de 2015, paralizando el proyecto de forma legítima”, apuntó.

Tras la ponencia de los dos primeros protagonistas del acto, tomaron la palabra los representantes de los distintos partidos políticos que forman parte de la Comisión Permanente Ordinaria del Desarrollo Urbano Sostenible. Sorprendentemente, ninguno de ellos se había preparado el tema del que tendrían que hablar ante algunos de los más ilustres aficionados colchoneros allí presentes, como Adelardo Rodríguez o Bernardo Salazar, entre otros muchos. A medida que fueron participando, cada uno de ellos iba cayendo más en el tema político que en el que debían exponer, lo que redundó en un “run-run” a modo de “comidilla” en la sala, con los presentes cada vez más desencantados con el panorama político. Todo lo más que pudieron decir y que fuera aprovechable fue explicar que los terrenos del nuevo estadio colchonero no tendrán un dueño claro. Miguel Ángel Gil Marín se apresuró a decir que los terrenos serían del Atlético, pero los ponentes en la mesa apuntaron después que la propiedad de los terrenos son un bien común, y que podrían pasar de ser de uso público a privado en un futuro. También dejaron caer que hay discrepancias jurídicas al respecto, sobre todo en cuanto al acuerdo patrimonial, y que el Ayuntamiento podría verse en distinta situación a la actual en un futuro cercano. Eso debe significar que la propiedad de los terrenos no serán del Atlético de Madrid, y que éste tendrá que comprarlos cuando venza la concesión de derechos, al igual que las instalaciones acuáticas de la zona, que también ha solicitado el club colchonero hacerse cargo de ellas siempre y cuando haya un plan de sostenibilidad que les permita ingresar lo que desembolsen por ellos.

Continuarán los espectáculos musicales con el Atlético de Madrid”.

Tras la retahíla política, algo desastrosa, le tocó el turno a José Luis Fernández Ayuso, presidente de la asociación Señales de Humo, comentando que: “Gil padre ya nos había enviado antes al estadio de Barajas, incluso ya en 2004”, haciendo referencia a una carta recibida por Enrique Cerezo, actual presidente del Atlético de Madrid, añadiendo que: “Fue cuando Señales de Humo comenzó, en estos 14 años, un camino abanderando la defensa del estadio Vicente Calderón, tratando de que el traslado fuera compartido por todos los aficionados del Atlético de Madrid, a quien nunca se les consultó sobre si estaban de acuerdo con el traslado del estadio, pese a que fueron ellos los que pagaron en realidad la construcción del actual estadio Vicente Calderón”. Lo cierto es que de todos los ponentes, resultó ser el más y mejor preparado, mostrando varias pruebas que demostraban que el cambio de estadio era planificado con mucha anterioridad a lo que tanto políticos como actuales mandatarios rojiblancos quieren hacer creer. Su exposición fue la más aplaudida de la noche, sin dudas.

Miguel Ángel Gil Marín volvía a tener la palabra, pero en lugar de dar réplica coherente, quiso abordar el hecho de que los abonos de los seguidores colchoneros serán al menos igual de económicos que los actuales, respondiendo a la cuestión sobre si al ser más espectadores los que pueda albergar el nuevo estadio, el precio de los mismos podría abaratarse: “Con la comercialización del estadio se podrá dejar los abonos para los aficionados más baratos. Una compañía americana y otra inglesa serán las que gestionen los locales del estadio. Se llegará a los 55.000 abonados, y sobre el precio de los mismos trataremos de que sean lo más asequibles que nos sea posible. El nombre del estadio correrá a cuenta de la empresa que más pague por el mismo, obviamente”, dijo para finalizar cuando ya eran las 21:30 horas de la noche.

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